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Cómo usar BUILT Puffs en tus recetas de repostería: 3 postres fáciles y ricos en proteínas

Cómo usar BUILT Puffs en tus recetas de repostería: 3 postres fáciles y ricos en proteínas

Si te encanta hornear pero quieres reducir el azúcar y aumentar las proteínas, BUILT Puffs es tu nuevo ingrediente secreto. Estos snacks ligeros y crujientes vienen en una variedad de sabores intensos y aportan 10 gramos de proteína por ración, lo que los hace perfectos para transformar postres clásicos en caprichos más saludables. Ya sea para hacer una base, un topping o un ingrediente para mezclar, hornear con protein puffs añade textura, sabor y nutrición sin necesidad de sustituciones complicadas.

En esta guía, te explicamos tres recetas fáciles de postres ricos en proteínas que utilizan BUILT Puffs de formas creativas. Desde una base de tarta de queso sin horno hasta un topping crujiente para galletas y una bark proteica, estas ideas son lo suficientemente sencillas para un capricho entre semana e impresionantes para los invitados. ¡Empecemos a hornear con BUILT Puffs!

¿Por qué hornear con BUILT Puffs?

BUILT Puffs son mucho más que un snack: son un ingrediente versátil para repostería. Cada puff está hecho con aislado de proteína de suero y tiene una textura ligera y aireada que se mantiene bien al triturarse o picarse. A diferencia de los mezcladores crujientes tradicionales que añaden calorías vacías, BUILT Puffs aportan 10 gramos de proteína por ración y están endulzados con alulosa y fruta del monje, manteniendo el azúcar bajo. Están disponibles en sabores como Peanut Butter Cup y Mint Chip, que combinan a la perfección con chocolate, fruta y bases cremosas.

Mint Chip
Mint Chip

Usar protein puffs en repostería también ahorra tiempo. No necesitas preparar una base desde cero ni buscar ingredientes especiales. Simplemente tritura unos cuantos puffs y combínalos con un aglutinante para obtener una base rápida, o espárcelos enteros sobre una masa para un acabado crujiente. El resultado es un postre que sabe a capricho pero que respalda tus objetivos de fitness y salud.

Receta 1: Tarta de queso sin horno de Peanut Butter Cup con base de BUILT Puff

Esta tarta de queso sin horno es cremosa, rica y cargada de proteínas. La base se hace con Peanut Butter Cup Puffs triturados, que aportan un sabor a chocolate y mantequilla de cacahuete que complementa perfectamente el relleno. Empieza triturando 2 tazas de Peanut Butter Cup Puffs hasta obtener migas finas (usa un procesador de alimentos o una bolsa con cierre hermético y un rodillo). Mezcla las migas con 2 cucharadas de aceite de coco derretido y presiónalas en el fondo de un molde desmontable de 23 cm. Enfría durante 15 minutos.

Para el relleno, bate 450 g de queso crema a temperatura ambiente con 1/2 taza de mantequilla de cacahuete en polvo y 1/4 de taza de sirope de arce hasta que quede suave. Incorpora 1 taza de nata de coco montada o nata para montar. Extiende sobre la base y refrigera durante al menos 4 horas. Antes de servir, decora con más Peanut Butter Cup Puffs triturados para darle un toque crujiente. Cada porción aporta unos 15 gramos de proteína y satisface ese antojo de taza de mantequilla de cacahuete.

Receta 2: Galletas crujientes de proteína Mint Chip

Si te encantan las galletas de chocolate con un toque diferente, esta receta es para ti. Los Mint Chip BUILT Puffs añaden un crujiente refrescante a una base de galleta clásica. En un bol grande, bate 1/2 taza de mantequilla a temperatura ambiente con 1/3 de taza de azúcar de coco y 1/4 de taza de puré de manzana sin azúcar. Añade 1 huevo y 1 cucharadita de extracto de vainilla. En otro bol, mezcla 1 1/2 tazas de harina de almendra, 1/2 taza de proteína de vainilla en polvo, 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico y una pizca de sal.

Combina los ingredientes húmedos y secos, y luego incorpora 1 taza de Mint Chip BUILT Puffs triturados (rómpelos en trozos pequeños, no en polvo). Forma bolitas del tamaño de una cucharada y colócalas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hornea a 175°C durante 10-12 minutos. Los puffs mantienen su textura, dando a cada bocado un crujiente refrescante a menta. Estas galletas son perfectas como postre después de cenar o como tentempié a media tarde, con unos 12 gramos de proteína por galleta.

Receta 3: Bark de chocolate negro y proteína con BUILT Puffs

La bark de proteína es uno de los postres ricos en proteínas más fáciles de hacer, y añadir BUILT Puffs lo lleva al siguiente nivel. Derrite 340 g de chocolate negro (70% de cacao o más) con 1 cucharada de aceite de coco al baño maría o en el microondas. Remueve hasta que quede suave, luego viértelo sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, extendiéndolo en un rectángulo fino de unos 6 mm de grosor.

Mientras el chocolate aún está líquido, espolvorea 1 taza de Peanut Butter Cup Puffs enteros y 1/2 taza de cerezas secas sin azúcar o frutos secos picados por encima. Presiona suavemente para que se adhieran al chocolate. Refrigera durante 30 minutos hasta que esté firme, luego rompe en trozos. Cada trozo aporta unos 8 gramos de proteína y satisface un antojo de chocolate sin el pico de azúcar. Consérvalo en la nevera hasta una semana.

Hornear con BUILT Puffs abre un mundo de postres ricos en proteínas que son fáciles, deliciosos y sin culpa. Ya sea que prepares una tarta de queso sin horno, galletas crujientes o una bark de chocolate, estas recetas demuestran que los caprichos saludables no tienen por qué ser aburridos. Empieza con la base de Peanut Butter Cup Puff o prueba las galletas Mint Chip: tus papilas gustativas y tus músculos te lo agradecerán. ¿Listo para hornear? Coge una caja de BUILT Puffs y ponte creativo en la cocina.